Evo Mortar Goblinstein Fireball Siege
Controla las líneas con el Mortero evolutivo, ceba hechizos pesados con la Horda de esbirros y la Bruja madre, y domina la arena con el Duendenstein en este mazo de asedio de 3.8.
Alineación de Cartas (8 Cartas)
Mejores Enfrentamientos
Mayor probabilidad de victoria contra estas cartas rivales:















Peores Enfrentamientos
Menor probabilidad de victoria contra estas cartas rivales:















Cómo Jugar y Estrategia de Partida
Plan por fases para maximizar tus posibilidades de victoria
Paciencia y Cebo de Hechizos
Nunca tires un Mortero ofensivo a ciegas en el puente durante el primer minuto. Empieza pasivo ciclando Esqueletos atrás o metiendo un Cañón con ruedas detrás de tu Torre del Rey para tantear los hechizos del rival. Usa a la Bruja madre o el Barril de bárbaro para frenar la presión inicial, cebando su Bola de fuego o Descarga antes de gastar más elixir.
Asedio Evo y Tiempos de Habilidad
Planta el Mortero evolutivo en el río y aprovecha el ciclo de 3 cartas del Duendenstein mientras su Doctor sigue vivo en mesa. Coloca al Duendenstein un poco más atrás del río para proteger tu Mortero, y activa su habilidad de enlace eléctrico justo cuando los tanques intenten distraer tu asedio. Si el rival gasta su hechizo grande, castiga al instante con la Horda de esbirros en el puente.
Bloqueo en Doble Muerte y Ciclo de Hechizos
Pasa a la presión de asedio en doble carril colocando Morteros defensivos en el centro mientras presionas el otro lado con el Cañón con ruedas y el Duendenstein. Con el elixir a tope, fuerza intercambios negativos convirtiendo cada defensa en presión directa al puente. Remata las Torres de Coronas con poca vida usando la Bola de fuego y el Barril de bárbaro mientras el Mortero inmoviliza su defensa.
Defiende los tanques pesados del rival colocando un Mortero en el centro a 4 casillas del río para atraerlos al radio de ambas Torres de Princesa. Usa los Esqueletos para hacer kite en el medio y planta el Cañón con ruedas para destrozar el apoyo terrestre mientras mantienes la distancia contra hechizos de tus torres. Limpia las hordas con la Bruja madre para convertir a las tropas enemigas en puercos malditos y montar un contraataque inmediato.
Contra el Monje y el Trío de mosqueteras, nunca tires la Horda de esbirros en la ventana de habilidad del Monje ni acumules tropas frente a sus Bolas de fuego reflejadas. Espera a que cruce el río, distráelo con Esqueletos de 1 elixir y destrúzalo con el Cañón con ruedas. Contra el Trío de mosqueteras y el Recolector de elixir, prioriza lanzar la Bola de fuego a su recolector en el primer minuto, y guarda el Barril de bárbaro para limpiar a las Mosqueteras divididas en el puente.
La Bruja madre y la Horda de esbirros forman un dúo letal para cebo de bola de fuego: si eliminan a una, la otra camcampaña a sus anchas por la línea. El Duendenstein combinado con el Mortero obliga al rival a un dilema imposible: si tiran tropas terrestres para bloquear los disparos del Mortero, la habilidad de rayos del Duendenstein los desintegra al instante y deja tu Mortero pegando libremente a la torre.
❓Preguntas Frecuentes (FAQ) – Evo Mortar Goblinstein Fireball Siege
¿Cómo debo empezar la partida con este mazo?
Cicla Esqueletos atrás o espera a que el rival mueva ficha. Evita jugar un Mortero agresivo con 10 de elixir hasta conocer sus cartas de respuesta; en su lugar, juega un lento Cañón con ruedas detrás de la Torre del Rey para ver cómo reacciona.
¿Cómo le gano al Monje cuando juego con Mortero?
Mantén tu Mortero estrictamente defensivo en el centro de tu lado para atraer al Monje al rango de ambas torres. Rodéalo con Esqueletos o bájale la vida con el daño unitario del Cañón con ruedas en lugar de disparar hechizos con proyectil contra su postura de desvío.
¿Cuándo es el mejor momento para desplegar el Mortero evolutivo?
Despliega el Mortero evolutivo en el puente justo después de cebar el tanque o hechizo principal del rival con la Bruja madre o la Horda de esbirros. El proyectil evolutivo invoca duendes que distraen continuamente las respuestas defensivas, asegurando un daño constante a la torre.








